El paisaje de Punta Colorada atraviesa una transformación estructural definitiva con el avance del proyecto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), la mayor obra de infraestructura de transporte de petroleo de la Argentina que estará operativa hacia fines de año.
Sobre la costa atlántica de Río Negro se despliega la infraestructura pesada que ya perfila lo que será el nodo exportador de hidrocarburos de Vaca Muerta. Una inspección técnica de la provincia buscó validar que el ritmo de construcción guarde sintonía estricta con las normativas de protección del ecosistema local.
Durante el recorrido, los equipos técnicos constataron un progreso significativo en el parque de almacenamiento. Actualmente, dos de los seis techos previstos presentan un estado de montaje muy avanzado, un hito clave para la configuración de la terminal. Estas estructuras no solo impresionan por su escala, con 38 metros de altura y 82 metros de diámetro, sino por el uso de materiales específicos como el aluminio, que garantiza durabilidad y eficiencia en un entorno costero exigente.
La seguridad operativa constituye el eje central de esta fase constructiva en la zona rionegrina. Los tanques incorporan sistemas de control de emisión de gases de última generación, diseñados para minimizar el impacto ambiental durante el futuro acopio de crudo. Según las autoridades, este equipamiento representa un compromiso tecnológico para reducir la huella de carbono de la operación, transformando los estándares de seguridad industrial en el Golfo San Matías.
En esta instancia, la supervisión se concentró en las tapas superiores de los tanques, cuya instalación representa una etapa crítica del proceso. El equipo de inspectores verificó que los procedimientos de soldadura y encastre cumplan con los protocolos internacionales.