En el mismo escenario donde los ejecutivos de YPF y Chevron celebraban el despegue de Vaca Muerta, dos de las voces más influyentes de las finanzas globales encendieron las alarmas. El CEO de BlackRock, Larry Fink, advirtió a la BBC desde Houston: si la guerra en Medio Oriente se prolonga y el precio del petróleo se sostiene en USD 150, la economía mundial entrará en “una recesión abrupta y pronunciada”. Para el economista de Harvard Kenneth Rogoff “ya estamos en recesión, ya estamos en el enfriamiento”. En cambio, el CEO de YPF, Horacio Marín reiteró en la misma conferencia que el plan de inversiones de la compañía “no cambia, ya sea que el barril esté en USD 70 o USD 55”.
La foto de Houston es elocuente: Argentina celebra el viento de cola de los precios altos, mientras los analistas globales advierten que ese mismo viento puede volverse un huracán.
El mensaje de Fink y Rogoff
Larry Fink, el hombre que maneja USD 11,5 billones en activos, fue categórico en declaraciones a la BBC desde el CERAWeek. “Si la guerra en Medio Oriente se prolonga y el precio del petróleo se sostiene en USD 150, estamos ante la posibilidad de un gran enfriamiento de la economía. Una recesión abrupta y pronunciada”. La advertencia no es menor: BlackRock es el mayor gestor de activos del mundo, y sus análisis marcan el pulso de los mercados.
Argentina apuesta al precio. El mundo, en cambio, empieza a preocuparse por la demanda.
Kenneth Rogoff, profesor de Economía en Harvard y execonomista jefe del FMI fue más allá. En su presentación en CERAWeek, señaló que “ya estamos en recesión, ya estamos en el enfriamiento”. Rogoff sostuvo que la volatilidad geopolítica está rompiendo los indicadores tradicionales y que los mercados aún no han descontado el verdadero impacto de la interrupción del comercio energético por el estrecho de Ormuz.
El optimismo argentino
Mientras Fink y Rogoff encendían bengalas de alarma, la delegación argentina celebraba. El secretario de Coordinación de Energía y Minería, Daniel González, aseguró que “hay que buscar más compañías internacionales para que el desarrollo no se detenga”. El CEO de YPF, Horacio Marín, reiteró que el proyecto Argentina LNG sigue su curso y que la guerra en Medio Oriente “acelera el GNL de una forma que ustedes no se imaginan”. Y al ser consultado sobre el impacto de una eventual recesión global blindó su estrategia: “nuestro plan de inversión no cambia, ya sea que el barril esté en USD 70 o USD 55”.
Los datos que alimentan el optimismo local son reales. El petróleo superó los USD 100 por barril por primera vez desde 2022. La balanza comercial energética ya es superavitaria por USD 5.000 millones anuales. Qatar, el segundo exportador mundial de GNL, tiene sus envíos paralizados por el cierre virtual del estrecho de Ormuz.
La paradoja de Vaca Muerta
El dilema es estructural. Argentina necesita precios altos para financiar su despegue exportador. Pero los mismos precios altos que hacen rentable Vaca Muerta pueden hundir a los mercados compradores. La recesión global que Fink anticipa licuaría la demanda de gas y petróleo justo cuando el país estaría listo para ofrecerlos en volumen.
La guerra en Medio Oriente ya llevó al Brent a superar los USD 108. Si el conflicto se prolonga y los precios tocan los USD 150 que menciona Fink, la ecuación cambiará por completo. La Agencia Internacional de Energía (IEA) proyecta que una recesión global reduciría la demanda de petróleo en hasta 2 millones de barriles diarios en 2027. Ese es el escenario que nadie mencionó en los paneles de CERAWeek.
Lo que viene
El optimismo argentino no es del todo irracional. La ventana de oportunidad asomo como real, y el país parece tener en el haber hoy una “credibilidad energética” con la que no contaba hace dos años. Sin embargo, la advertencia de Fink y Rogoff constituye un recordatorio de que la economía global no es un escenario pasivo.
Mientras los funcionarios y algunos CEOs celebran en Houston, los mercados ya empezaron a descontar la posibilidad de una recesión. Los futuros del petróleo muestran una curva de contangio que anticipa precios a la baja para 2027. Los analistas de Wall Street recortaron sus proyecciones de demanda de GNL para Asia en 2028.
Argentina apuesta al precio. El mundo, en cambio, empieza a preocuparse por la demanda. La brecha entre esas dos miradas define el verdadero estado de situación de Vaca Muerta.